2 de julio de 2012

3, 2, 1 (bis)


El elogio es tan perfecto.
Te reís. No lo ves, eso que se dirige hacia el dique, eso que esta por partirse, por par tir. Eso que grita a llantos que la reacciones, que la sientas. Y es inminente. El misterio de tu anhelo siempre fue estimulación. No podría resistirme a que me develes tus deseos, soportar descubrir tus sueños, no. Maldita ilusión, expectante a lo que puede venir.